Boca supo reaccionar para ganarle a Vélez
Cuando el arbitro Baldassi cerró de un pitazo los primeros 45 minutos, los momentos de Boca y Vélez eran bien distintos. El equipo de Russo con dos cabezazos había colocado el partido 2 a 0 y jugaba inteligente y mejor. Los de La Volpe tenían un jugador menos por roja a Krupoviesa, y sin Gago inspirado no se generaba juego. Con las cartas repartidas así, el segundo tiempo encontró a un Vélez más cauto, y con la expulsión de Cubero a los 11 minutos marcó un antes y un después.
Acá pareció empezar el verdadero Boca- Vélez en la Bombonera por la novena fecha del campeonato, en donde luchaban el primero por aferrarse a la punta y el segundo por alcanzarlo e ilusionarse con luchar arriba.
De esta manera, Boca cambió a Calvo por Frazoia y se armó otro partido. Con los de la Ribera manejando la pelota y los de Liniers muy compactos y apostando a la contra. Boca infló el pecho y con alma y vida fue a buscar de revertir el encuentro. A los 24 minutos Gago con un remate cruzado metió el descuento y seis minutos después Palacio colocaba el empate luego de una contra con elaboración exquisita de Morel Rodríguez, y Vélez se la veía negra. Solo encontraba claridad en la cabeza de Sessa que era figura porque atajaba todo lo que iba a su arco. Acá Palacio empezó a juntarse con Franzoia y Gago, y definitivamente Boca era amplio perseguidor del gol del triunfo, y Vélez no encontraba argumentos para enmendar la pérdida del buen juego del cual fue dueño en la primer mitad del partido. Hasta que al llegar los 43 minutos, luego de una jugada de Gago y Ledesma en el área, llegó la jugada que Palacio empujó al gol del triunfo. El estadio era algarabía del público local.
Así fue el encuentro al cual La Volpe y jugadores pudieron encontrarle la vuelta (también con fortuna) al comenzar el segundo tiempo, luego de que Cubero fuera expulsado y con cambios inteligentes. Y Vélez por otro lado no supo conservar al menos lo que con inteligencia consiguió en el primer tiempo.
Boca sigue bien puntero a cuatro puntos de su perseguidor River, y aprovecha este gran triunfo para afrontar con envión el Superclásico ante estos el próximo domingo.

Ese es el equipo armado que dejó el Coco. Ese es el equipo que después de ir perdiendo 2-0, da vuelta el resultado y termina asfixiando a su rival. Ese es el equipo que se conoce de memoria y que cuando quiere aprieta el acelerador y remata al contrario. Ese es el Boca modelo 2006. Lavolpe, sigo poniendo algunas fichas. No dejes que la Banca se las lleve.