Mientras hubo fútbol, Independiente se imponía por 2 a 0 ante Racing; luego, los violentos arruinaron otro domingo de fiesta
Hasta los 19 minutos del segundo tiempo, el histórico estadio “Libertadores de América” era puro delirio de los simpatizantes de Independiente, puesto que los “diablos rojos” le ganaban por 2 a 0 a Racing en el tradicional clásico de Avellaneda, por la 15ª fecha del Torneo Apertura 2006, con 2 goles del “Rolfi” Montenegro. Pero a partir del minuto señalado, en que el árbitro Horacio Elizondo decidió suspender el partido, la barbarie y la violencia volvieron a ocupar un lugar que no les pertenece dentro de un estadio del fútbol argentino, ya que un grupo de “barras” de Racing decidió que no iban a soportar la ya desatada “fiesta roja”. Por espacio de varios minutos, en la tribuna visitante se enfrentaron con la policía, intercambiando piedras y balas de goma desde cada lado; hechos que dejaron varios heridos y que culminaron en una nueva página de violencia en lo que debió ser una tarde de festejos, alegría y cargadas, elementos típicos del folklore del fútbol vernáculo.
Con respecto a lo que sucedió dentro del campo de juego, Independiente tuvo un arranque a puro ritmo que duró hasta los 20 minutos de la etapa inicial, en los que apabulló a su rival y generó varias situaciones de peligro frente al arco visitante. Luego de un tiro de esquina en pleno asedio “rojo”, Gustavo Cabral desviaba el balón con la mano y el juez sancionaba el correspondiente penal, que Montenegro ejecutaría con mucha categoría a los 7 minutos, para poner en ventaja a los dirigidos por Jorge Burruchaga. Lentamente, Racing se fue adueñando de la pelota y del campo que le entregaban los locales, pero el único que se mostraba capaz de llevar algo de peligro al arco de Ustari era el juvenil y habilidoso Maxi Moralez, que se movía en soledad en el inerme ataque de la “academia”.
El segundo tiempo mostró a un Independiente sólido en todas sus líneas, que anulaba todos los intentos del equipo de Merlo (que se había reservado a los titulares para este encuentro...), y así, también a los 7 minutos, el “Rolfi” definía magistralmente ante Campagnuolo para sellar el 2 a 0 que empezaba a reflejar lo hecho por ambos equipos. El resto, lamentablemente, ya es historia conocida en el fútbol local. Cuando Independiente dominaba con comodidad a su rival y su gente se preparaba para disfrutar de la victoria en el clásico del barrio (puesto que también presagiaban algún tanto más por el buen rendimiento de su equipo), los violentos se adueñaron otra vez del espectáculo deportivo, enlutando al fútbol argentino y mostrando una de las peores caras de nuestra sociedad.

Para este partido estuve en la tribuna del codo (Independiente), donde se vio claramente los inicios de los incidentes. Todo comenzo tras el segundo gol, la gante de Racing se desquitaba arrojando piedras a la tribuna del Codo local. La policia cercó a los inchas para alejarlos de la reja divisoria, HASTA AHI TODO BIEN.Se observó que la policia NO MANTUVO su postura de contener el orden, provocando la irritacion de los visitantes. Esto generó la ira de los hinchas terminando en lo que todos conocemos.Cabe señalar esto, pese a que Rasing es nuestro eterno rival, la policia no cumple con su tarea de mantener el orden y apasiguar la violencia.Una muestra mas de hacia donde va el fútbol argentino.Saludos.LuiZao.