Cualquiera que se precie de amar a San Lorenzo, como quien escribe, seguramente entre los brindis y los deseos de año nuevo hicieron un pedido especial por el Ciclón. Es que se viene un semestre dramático -siempre en términos futboleros- para intentar esquivar al tan temido descenso. Ya que los que manejan al club no están capacitados para ser depositarios de tamaña confianza, entonces también sirve extender el pedido hasta los mismísimos reyes magos.
La rica historia de San Lorenzo no se merece este presente. Pero hay que afrontarlo. Tampoco River se merecía irse a la B, pero ahí está enfrentándose por primera vez a Guillermo Brown de Puerto Madryn y a Boca Unidos de Corrientes. Hay coincidencias en los desaguisados dirigenciales en ambos clubes y en el temor que ata a los jugadores y a los entrenadores al enfrentar la situación con camisetas tan pesadas.
Todavía quedan seis meses y un torneo entero para intentar la salvación. Para eso será necesario recuperar la grandeza. Salir a ganar en todas las canchas intentando jugar bien al fútbol. La especulación o el conformismo (cosechar empates como River en su tramo final) pueden ser pan para hoy y hambre para mañana. Y yendo al frente, si las cosas no se dan porque la suerte a veces no te da una mano, al menos nos iremos con la cabeza en alto.
Leonardo Madelón conoce lo que se juega y es hombre del club. No tiene un gran plantel, pero tampoco uno inferior a equipos como Belgrano, Rafaela o Unión que hicieron un campañón en puntos. Una columna vertebral con Migliore, Bottinelli, Ortigoza y Gigliotti (si recupera la puntería). Es necesario que el Pipi Romagnoli desempolve ese talento que lo hizo ídolo en otra época. Y los pibes de las inferiores acompañar para poder armar un equipo en lugar de un rejunte de individualidades.
Se podrá conseguir dos refuerzos, pero salvo que se trate de Bergessio y D’Alessandro (imposibles) no vendrán jugadores que se pongan la camiseta y garanticen romperla. Los empresarios que pondrán el dinero buscan hacer también su negocio y quizás sorprendan porque tiene que traer a futbolistas con poder de reventa. Igual es mejor no hacerse ilusiones. Antes de este torneo muchos opinaban que San Lorenzo se había reforzado como para campeonar y terminó en el puesto 17.
Lo que está asegurado es que La Gloriosa hinchada azulgrana acompañará al equipo como siempre lo hizo. También está jugando su partido más importante que es Volver a Boedo y en marzo demostrará nuevamente que esa fidelidad y ese deseo son imparables. Mientras tanto, por las dudas, no estaría de más sumarle un pedido a Melchor, Gaspar y Baltazar….


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