Neymar aún no es Messi y Brasil alivia a la Argentina

Brasil nos dio esa excusa que andábamos necesitando. Su 0-0 con Venezuela tras poner un equipo ofensivo con jugadores de la talla de Neymar-al que ya tienen la osadía de comparar con Pelé-, Pato, Robinho y Ganso, sirve para la frase que será fetiche de los protagonistas y de la prensa por estos días venideros: “en Sudámerica no hay conjuntos flojos y está todo parejo”. Una verdad a medias, más allá de estos resultados, y paso a dar mis fundamentos…

Fuente: nanduti.com.py

Que de este lado del mapa se acabaron los equipos ingenuos es algo que hace rato está comprobado, aunque no coincido en que por eso todo sea parejo. Argentina y Brasil están dos escalones encima del resto por la jerarquía de sus intérpretes. Y Uruguay un escalón, ya que es el mejor trabajado como equipo y cuenta con un trío de ataque poderoso. Chile, Colombia y Paraguay son los que podrían jugarle de igual a igual y hasta ganarles al trío antes mencionado si le pierden el respeto. Pero tienen un bagaje inferior de futbolistas destacados con respecto a los históricos.

En cambio, Bolivia, Venezuela, Ecuador y Perú solo se animan a rescatar un empate (¡vaya que lo consiguieron los dos primeros!) con un esquema defensivo y que justo concuerde con una mala actuación de los candidatos. Defender con dos líneas de cuatro es la tarea más sencilla para los que tienen menos, pero no debería ser elogiable. Ya sé que es demasiado pretender que Bolivia, Venezuela u hoy Perú ante Uruguay salgan a jugar de igual a igual. Pero que lindo sería para poder ver un torneo más atractivo en esta Copa América que por ahora está despuntando en la mediocridad.

No creo que se emparejó para abajo como también se suele decir. Pasó que en esta oportunidad Argentina y Brasil no tuvieron el talento, la inspiración o el juego asociado para resolver los cerrojos rivales. El debut también a veces condiciona a los grandes. Estoy convencido de que a partir de la segunda fecha, van a poner las cosas en su lugar ante rivales en teoría más fuertes como lo son Colombia y Paraguay. Hace tiempo que una cenicienta no gana el torneo o ni siquiera se asoma a la final. Siempre llegan los mismos a la definición. Vayan a los archivos.

¿Por qué justo en una edición con Argentina de local podría variar esa historia repetida? No le veo la mínima chance. A la hora de la verdad, veo en las semifinales a los mismos de siempre, más uno que se incorpora según los tiempos de las cámadas. Antes fueron México (en la primera década del 2000) Colombia (en los 90), Paraguay (en los 80) y Perú (en los 70). Lo veo a Chile ahora para ser “el extraño” tras el cambio de mentalidad con Bielsa antes y que mantendrá con Borghi al timón.

Igual, como siempre pasa con Boca y River, en selecciones para Argentina la vara no está hasta ver los que le sucede a su archirrival Brasil. E imagino el alivio de los jugadores conocido el resultado de los cultores del jogo bonito. Si el conjunto de Menezes le ganaba fácil a Venezuela, la presión para Argentina sería mayor a la actual. Y lo que necesitan los Batista boys por estos momentos es tranquilidad y confianza para salir a demostrar que son mejores que Colombia y Costa Rica. Esperemos que no solamente se gane, sino que eso sea consecuencia de un mejor juego. Estoy seguro que se puede brillar si se junta en cancha a Messi, Pastore, Aguero y Di María.

Nació el 20/01/70 en el barrio de Boedo. Se recibió de periodista deportivo en 1998 en el Círculo de La Prensa. Entre 1996 y 1998 ya colaboraba con notas en revistas barriales de Boedo. Desde 1998 es el coordinador de prensa de la Fundación Joven 2000, ONG que tiene su sede en el barrio de Palermo. Desde mayo de 1998 a enero del 2000 fue cronista de Deportes en el diario La Razón. Desde marzo del 2000 hasta noviembre del 2004 fue redactor de Deportes en Terra Networks Argentina, el portal de internet. Entre diciembre del 2004 y septiembre del 2007 fue Editor Jefe de Deportes de Terra USA. Y desde octubre del 2007 hasta febrero del 2010 fue Editor Jefe de Deportes de Terra Argentina.
En la actualidad, es colaborador de las revistas Un Caño y Un Camino. Además, es socio en una productora cooperativa que realiza contenidos para TV y radio. Es integrante de la agrupación Colectivo de Trabajadores de Prensa.
Tiene publicados tres cuentos deportivos: “Hinchada hay una sola”, dentro del libro Al ritmo de los punteros de la editorial Al Arco, 2004. “Papá, ¿por qué no viene Cruyff” (Orlando, el holandés), editorial Eloísa Cartonera, 2005 y “Tanta ternura por Borghi y la revolución”, también por Eloísa Cartonera, 2010.

  • Matías

    Sin lugar a dudas tenés criterio para opinar (no cambies), y sin ir demasiado lejos, lo que decís es verdad, esperemos que Argentina se deje llevar por su juego histórico y veamos a Pastore en cancha, jugador que sin ser enganche está más que capacitado para armar juego (el flaco es crack), si Batista deja la obsecuencia de lado y para bien el equipo, los jugadores pueden llegar a crear mucho peligro en el área contraria jugando con toques efectivos entre el mediocampo y los delanteros (que lindo es tener tantos buenos jugadores para elegir) esperemos ver buen juego y que se gane con todas las de la ley, el equipo colombiano tiene buenos jugadores pero son controlables.

    Igualmente espero que algún día el seleccionado tenga entre sus filas a los mejores jugadores argentinos jugando en puestos naturales y dejen de armar equipos con aires de Frankestein, hoy en día hay muy buenos arqueros (Carrizo es muy bueno pero no está en gran nivel cómo para ocupar un puesto), centrales que podrian rendir bien (Ej: Echeverría de Tigre es regular y Coloccini en su momento me gustó cómo defendió), laterales calificados (Ej: Ansaldi por izquierda y Pillud por derecha), ni hablar del mediocampo (Ej: Valeri de 10 y Salvio de 8) y la delantera (no hacen falta ejemplos), en fin, soñar con el equipo ideal es orgásmico, hay muchos jugadores (no hay que olvidarse que somos un país de fútbol) pero la realidad dicta otra cosa.

    Por último creo no está demás decir que los demás equipos se encarguen de ellos mismos, esta vez jugamos en casa y hay que pensar en los nuestros qué están más que capacitados para jugar de acuerdo a las expectativas (¿y por qué no más?).

    Espero el próximo análisis, nos leemos…

  • Gabriel Casas

    Matías, yo también espero no cambiar y me alegra que nos leas y esperes el próximo análisis. Uno escribe lo que siente y me encanta que otros se identifiquen. Soy un convencido, como vos bien decís en tu comentario, que somos muchos los que vemos el fútbol de la misma manera y que queremos una Selección que nos represente más allá de los resultados. Como dicen los viejos sabios protagonistas del ambiente futbolero: “queremos la heladera en la cocina y el inodoro en el baño”. O sea, un diez (y si no hayen el plantel, que lo sea Pastore por más que no es un enganche tradicional), tres delanteros, un solo cinco, un ocho, dos laterales que sepan a lo que suben y no por inercia como los actuales. Abrazo de pase gol, taco y definición de calidad!

  • DARIO LEDESMA

    no entiendo muchos de los planteos tactios,