Gustar, ganar y golear, esa debe ser la premisa

La triple G en el fútbol se la pronuncia en otro orden a la del título que elegí para este post: ganar, golear y gustar. En mi paladar es al revés, primero hay que jugar bien (gustar) para ganar y golear. Esa, por historia e identidad, debería ser la premisa de la Selección para este arranque de las eliminatorias. Están Messi, Higuaín, Pastore, Di María, Aguero, Gaitán, Palacio, Sosa, Salvio, como para que eso ocurra. Lástima que Sabella no se la haya jugado con Riquelme o D’Alessandro.

Fuente:yahoo.com

O sea, Sabella no jodás. Que no se repita ese planteo miedoso (5-3-1-1) que dio verguenza ante Brasil de visitante. Ojalá haya sido un lapsus ante el temor al papelón que impera desde la AFA. Hay material de sobra para un 4-3-3 como el fútbol argentino manda. Sin ser bielsista, creo que este momento sería ideal para la táctica ofensiva de Bielsa: un enganche y tres puntas (imagino que el loco pondría a Pastore, Messi, Higuaín y Gaitán). Si ya lo hizo en Chile, ¿cómo no se animaría con Argentina?

Es que Sabella ya me preocupa. ¿Braña en lugar de Canteros? Eso habla de una intención: un cinco perro de presa antes que otro que suelta palomas. ¿Por qué no Riquelme justo cuando lo liberó hasta Falcioni? ¿Y el Burrito Martínez que más debe hacer? Ojo, si del medio para arriba se la juega con Salvio (de 8), Banega, Pastore (de 10 aunque no sea enganche tradicional); Messi, Higuaín y Gaitán, bastaría para recuperar mi ilusión. Y sería difícil que con tantos buenos pies, la Selección le pifiara al libreto.

Los entrenadores siempre dicen que nunca se van a tirar tierra encima. Que los jugadores se ponen y se sacan solos. Que ellos siempre quieren ganar y jugar bien. Que ellos son los que tienen a los jugadores en la semana y ven en qué condiciones se encuentran para jugar. ¿La verdad? Cada vez le creo a menos de ellos. El miedo a perder su puesto los hace especular como si eso fuera garantía de algo. Y así se pierde identidad. Juegan de una manera de local y de otra muy distinta de visitante. Y se escudan en la táctica según el rival.

Los grandes equipos de la historia lo fueron porque siempre les importó solamente ellos mismos. Nunca se fijaban demasiado en el rival. Lo suyo era atacar por las bandas, jugar con sociedades ofensivas por el medio, monopolizar el balón y hacer un culto de la entrega del mismo. Lo que hace Barcelona ahora, lo hacían Brasil 70 y 82; Holanda 74 y 88, Francia 82 y 86. Es cierto lo que dice Messi que es un error comparar a la Argentina con el Barcelona. No se le puede pedir que jueguen igual, pero sí que se inspiren y lo intenten. De esa manera, el resto de las G van a llegar solitas…

Nació el 20/01/70 en el barrio de Boedo. Se recibió de periodista deportivo en 1998 en el Círculo de La Prensa. Entre 1996 y 1998 ya colaboraba con notas en revistas barriales de Boedo. Desde 1998 es el coordinador de prensa de la Fundación Joven 2000, ONG que tiene su sede en el barrio de Palermo. Desde mayo de 1998 a enero del 2000 fue cronista de Deportes en el diario La Razón. Desde marzo del 2000 hasta noviembre del 2004 fue redactor de Deportes en Terra Networks Argentina, el portal de internet. Entre diciembre del 2004 y septiembre del 2007 fue Editor Jefe de Deportes de Terra USA. Y desde octubre del 2007 hasta febrero del 2010 fue Editor Jefe de Deportes de Terra Argentina.
En la actualidad, es colaborador de las revistas Un Caño y Un Camino. Además, es socio en una productora cooperativa que realiza contenidos para TV y radio. Es integrante de la agrupación Colectivo de Trabajadores de Prensa.
Tiene publicados tres cuentos deportivos: “Hinchada hay una sola”, dentro del libro Al ritmo de los punteros de la editorial Al Arco, 2004. “Papá, ¿por qué no viene Cruyff” (Orlando, el holandés), editorial Eloísa Cartonera, 2005 y “Tanta ternura por Borghi y la revolución”, también por Eloísa Cartonera, 2010.