“Conmigo se acabó el doble cinco”, fue una de las frases que eligió Alfio Basile para sentar posición hace unos días cuando se confirmó su llegada a Racing. Es que el Coco -como suele decirse para graficar algo táctico en el fútbol- pone la heladera en el baño y el inodoro en la cocina. Entonces, Racing podrá jugar bien (como yo creo y espero) o mal, ya que ningún entrenador puede garantizar eso por su nombre, pero las intenciones de respeto hacia una identidad están aseguradas.
Con los jugadores que tiene Racing le será fácil encontrar ese “11 de memoria” que siempre busca Basile en sus equipos. Línea de cuatro con Pillud y Licht como lo que verdaderamente son: marcadores de punta. Toranzo de ocho. Pelletieri o Yacob (el que sea de mayor agrado del Coco) como único volante central. Gio Moreno de enganche. Hauche, delantero por derecha. Si se queda, Teo como nueve. Y la duda es si pone un volante con llegada por izquierda como Lucas Castro o un delantero como el pibe Viola.
Estos días vengo escuchando de los enemigos de siempre que “Basile está viejo”. Como si a los 68 años, con toda su experiencia y personalidad, no podría dirigir a un grande con jugadores de otra época. Agregan que eso fue lo que no manejó en la Selección Argentina y por eso tuvo que irse. Claro, esa gente prefiere un técnico joven como el Cholo Simeone, que parece un enajenado al borde de la línea de cal, que no se llevaba bien con varios, que armó un bloque defensivo y que ahora al llegar al Atlético Madrid dijo que le gustaría que su nuevo equipo se destacara por su “fuerza, orden y buen contragolpe”. Toda una declaración de principios, ¿no?
Esa calificación de “viejo” (como si fuera algo malo) también llegó a los oídos de Basile. Por eso, puso como ejemplo a entrenadores exitosos de Europa de su misma edad como Luis Aragonés, Alex Ferguson y Arsene Wenger. Esto me viene justo para contarles que un amigo mío que vive en Barcelona y está ahora de visita me dijo que el primer técnico que probó este mediocampo de los sueños con Xavi, Iniesta y Cesc Fabregas fue Aragonés en la Selección de España que ganó la Eurocopa de 2008. Asegura que Guardiola siguió ese camino. Siempre creí que el gran hacedor del cambio de mentalidad y de estilo en el Barcelona fue Johan Cruyff. Se lo discutí a mi amigo catalán, pero él vive allá y yo acá, así que me parece que llevo las de perder.
El asunto es que los técnicos son buenos o malos por su forma de intepretar el juego y no por la edad. Si son ofensivos o defensivos. Si ponen a los jugadores en su puesto o se los inventan. El Coco Basile, con su vozarrón y pinta, se podrá parecer a uno de esos mafiosos de Los Sopranos, pero de fútbol sabe mucho más que la mayoría de nosotros. También sabe más que aquellos que lo critican y en especial, mucho más que el resto de los entrenadores que dirigen en la actualidad en el fútbol argentino.


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