Pelé quiso armar un duelo donde todavía no lo hay. Todo aquel que pueda llegar a hacerle sombra a O Rey, como Maradona en su momento o Messi ahora, se transforma en un enemigo cada vez que le ponen un micrófono adelante. Y así tuvo el tupé de declarar que Neymar, la nueva joya brasileña, era superior a Messi. Quizás para el Mundial de Brasil 2014 haya dudas, pero por ahora Messi demostró que le pasa el trapo a Neymar y a cualquiera con el que quieran compararlo. Como lo twiteó hoy Ronaldo: “Messi es increíble”.
Al menos, Neymar no tiene la soberbia de Pelé y dijo tras el baile del Barcelona al Santos por la final del Mundial de Clubes que “hoy aprendimos a jugar al fútbol”. Además, siempre reconoció que está lejos del nivel de Messi. El brasileño es un proyecto de crack. Tiene todas las condiciones para ser de los mejores del mundo y por eso lo persigue el Real Madrid. Sin embargo, todavía le falta ese roce internacional para meter en problemas a un equipazo como el Barcelona.
El conjunto catalán le hace caso a su mentor Johan Cruyff y arma el juego desde el medio con la categoría de Xavi, Iniesta y Fabregas. Pero el que demuele a la defensas rivales es Messi. Hoy abrió y cerró la goleada con dos de sus joyitas habituales. Y también armó el gol de Cesc -el tercero del Barsa- tras hacer jueguito y un taquito dentro del área para habilitar el desborde y centro atrás de Dani Alves. Tremendo.
Lio nos acostumbró a que sus golazos pasen como si fueran normales. La exquisita picada sobre el arquero en el primero y la gambeta sin espacio para dejarlo en ridículo en el cuarto fueron maravillosos. A esta altura, ya deberíamos discutir seriamente si no le vimos a Messi mejores goles que al mismísimo Maradona. Al menos en cantidad de definiciones de alta categoría, opino que ya lo supera a Diego.
Messi es al Barcelona lo que Pelé era al Brasil del 70. Ambos tenían excelentes futbolistas (Iniesta, Xavi, Cesc Fabregas, Tostao, Gerson, Rivelinho) al lado, pero el brillo mayor provenía de sus botines. Ahí es donde todavía sigue siendo insuperable Maradona. Diego fue el mejor del planeta jugando para equipos en donde el único diferente era él. Pero no es culpa de Messi que el Barcelona se lo haya llevado de purrete a hacerlo crecer en sus inferiores.
Sinceramente me resulta increíble que todavía haya gente que le discuta el cetro a Messi y que no tiene los intereses melógamos de Pelé. Incluso en nuestro país debe ser adonde hay la mayor cantidad de detractores. En vez de disfrutar y gozar con lo que le ven diariamente a Messi en el Barcelona, les cae como si fuera una úlcera. “¡Que lo haga en la Selección!”, gritan indignados. Tranquilos, que cuando Messi haga eso y levante la Copa del Mundo con la albiceleste entonces también mirará desde arriba a Pelé y Maradona…

