Visto lo que viene demostrando San Lorenzo en este verano, que no es nada diferente a lo flojísimo del último año, que difícil se nos hace ser optimistas a los que amamos y sufrimos por esos colores. Por más envión anímico que nos quiera hacer creer la dialéctica de Madelón, si el equipo sigue sin honrar a esa camiseta histórica estaremos en graves problemas. Aprendamos a tiempo de los errores de River, para intentar salir de esta situación.
Esto va más allá de los resultados ante San Martín de San Juan y Godoy Cruz. Si el líder futbolístico como debería serlo el Pipi Romagnoli, por condiciones y trayectoria en el club, se hace expulsar como un principiante es porque en la cancha se está a la deriva. Ese increíble cabezazo a un rival, por impotencia ante el resultado y el juego, me hace dudar de si Romagnoli (que está a años luz de su mejor rendimiento) es el indicado para llevar la bandera en este momento tan comprometido.
Es que a los muy jóvenes hinchas de San Lorenzo es difícil hacerle creer que este Romagnoli pintaba para crack. Que la descosió en ese equipazo del ingeniero Pellegrini. Pareciera que uno les mintió sobre su talento cuando lo ven que no se puede sacar a un rival de encima con gambeta en velocidad. Pero bueno, hay que esperarlo para ver si levanta porque al menos con él hay una columna vertebral: el arquero (sea Migliore o Champagne), Bottinelli, Ortigoza y Bueno.
En la defensa, Bottinelli es un buen defensor. Ojo, nada del otro mundo. El problema es que cuando no juega, parece que el que falta es Beckembauer por las calamidades de sus compañeros de línea. Bianchi Arce y Palomino decididamente no están capacitados para ser titulares en un equipo grande. Al menos, Meza es superior a ambos, pero se lesiona muy seguido. Así que ahí está el gran talón de aquiles del equipo.
En el medio hay alguien que entiende el juego como Ortigoza. Sus asistencias al uruguayo en los goles a San Martín demuestran su categoría. Pero no deja de ser un volante central. No debería cargarse el equipo al hombro. El resto de los volantes apenas son voluntariosos y por eso Madelón rogaba por Villar como si fuera la reencarnación del diablo Monserrat.
Adelante, entusiasma Bueno. Ya mostró sus dotes del manual del buen definidor. Falta el acompañante. Salgueiro está más afuera que adentro en todo sentido y no pinta uno de inferiores. Así dadas las cosas, con este nivel de juego, sumar los 35 puntos para salvarse de todo, parece Misión Imposible. Sin embargo, los rivales en la lucha (los cuatro que ascendieron, All Boys, Olimpo, Tigre) no tienen mejor plantel que San Lorenzo. Entonces, quizás para junio, el Santo pueda hacer como Tom Cruise en una de esas películas y tengamos nuestro festejo de alivio….


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