Lo primero que se me viene a la mente es no dramatizar. Para eso están los resultadistas al extremo que gastarán páginas y micrófonos hablando de fracaso por quedar eliminados en cuartos y de local en una Copa América que pintaba ideal para terminar con la sequía de títulos de la Selección. Eso será entendible o materia de discusión sólo si se piensa que Argentina tiene al mejor jugador del mundo y a otros delanteros que brillan en las ligas europeas.
Lo segundo es preocupación por el juego del equipo (me importa más que el resultado) de cara al futuro. No en las eliminatorias porque creo que Argentina las sorteará con los sustos y vaivenes habituales, pero con claridad. Lo que me hace ruido es el armado para Brasil 2014. Es que Batista demostró que le queda grande un cargo al que sólo llegó porque el jefe Grondona necesitaba a alguien sumiso después de la experiencia con Maradona y que a la vez sea un tipo que le caiga bien a Messi.
El Checho tiene buenas intenciones, pero también graves errores de concepto. No supo armar, ni elegir del medio para abajo. Empezando por el triple cinco, al que ante tanta crítica después lo sepultó de tal manera que Banega y Cambiasso ni siquiera entraron ante Uruguay cuando se lesionó Gago y se fue expulsado Mascherano. Su error de declarar que no hay volantes por derecha de nivel: ¿qué son Salvio, Belluschi o Enzo Pérez?, ¿o acaso Giusti, el Negro Enrique, Simeone y Lucho González eran fenómenos en las anteriores? También falla en la elección de laterales como Zanetti (incomprensible que siga a los 37 años), Zabaleta o Rojo, que se nublan al momento de atacar. Ahí comparto que no hay tantas opciones, pero hay que arriesgar con Pillud y Papa.
Batista se enamoró de una dupla central que falló. Y eso que no dudo de la categoría de Gaby Milito, pero la inactividad en Barcelona la sintió mucho. Lo que no comprendo es que Burdisso sea titular indiscutido. Un defensor que abusa de la pierna fuerte, que nunca sale jugando (siempre pelotazos) y que pierde fácil en el mano a mano como lo dejó en evidencia Luis Suárez. Su único fuerte es el juego aéreo, pero esta vez no pudo nunca con Lugano.
Esta Copa América también trajo la mala noticia del peor nivel que le vi a Mascherano. Muy mal con la pelota, en los pases, y tampoco infalible en la marca como era antes. Este torneo me confirmó que Tevez y Di María no entienden como jugar con Messi. Sólo Pastore, Higuaín y Aguero lo hacen. Lamentablemente, el Flaco nunca fue titular y los otros dos sólo lo fueron cuando hubo que apagar el incendio. Igual del medio para arriba no hay que preocuparse, sin hacer un partido descollante en ataque la clara figura de Uruguay fue su arquero Muslera.
Eso sí, lo que me va a molestar es la catarata de elogios a Uruguay de la logia resultadista. Voy a reconocer que es un equipo bien armado y con dos muy buenos delanteros como Forlán y Suárez (también el lesionado Cavani) que están a la misma altura de los nuestros a excepción de Messi. Pero apostó todo a la pelota parada. Así llegó al gol y tuvo las otras chances claras. La única gran jugada que armaron fue la de Suárez a Forlán que le tapó Romero. El peso del partido lo llevó siempre Argentina y no sólo cuando Uruguay se quedó con diez durante 40 minutos. Duró 120 el clásico por si alguno se olvida. Mereció perder y pasó por los penales muy bien ejecutados.
Ahora espero que se termine la caza de brujas con Messi. Sólo jugó mal ante Colombia. En el resto fue el mejor jugador de campo. Está claro que el problema está en los demás. En armar un circuito para que Lio brille y no depender de que haga maravillas todo el tiempo ante equipos que lo esperan con dos líneas de cuatro. A los que le encanta compararlo con Maradona -para hacerlo perder en ésa- les recuerdo que Diego debutó a los 17 años en la Selección y que pasaron Mundiales y Copas América (de hecho, no ganó ninguna) hasta que se hizo intocable en México recién a los 26 años. ¿Cuántos tiene Messi?

