¿Le habrá llegado la hora a Grondona?

Como si fuera esas grabaciones de la serie Misión Imposible este post se puede autodestruir en unos minutos. Es que en teoría (siempre es así con las reglas en el mundo AFA) esta noche vence el plazo para entregar los avales si otro dirigente quiere presentarse a confrontar a Julio Grondona en las elecciones de octubre. Es sabido que uno solo (Teodoro Nitti, quien apenas cosechó un voto en 1991) aceptó hacerle frente en sus 32 años de mandato. Y parece que Fernando Raffaini, de Vélez, tiene las intenciones. ¿Tendrá el valor?

Fuente: 1.bp.blogspot.com

Hablo de valor porque Grondona se maneja en la AFA como lo hacía Vito Corleone con su familia y amigos en El Padrino. Le salvaba siempre las papas dándole préstamos monetarios a sus amigos (esos alcahuetes que le aceptan todas sus decisiones) y en cambio, sus enemigos la pasaban muy mal si osaban enfrentarlo. Aunque no hay que exagerar, Grondona, al menos, no los mata como lo hacía Corleone.

Una AFA rica, gracias a una Selección que antes tuvo a Maradona y ahora a Messi, más su proyección internacional en la FIFA como mano derecha de Blatter, le sirvieron a Grondona para perpetuarse en el poder. Hasta en la mismísima FIFA sin que supiera hablar el inglés. Pero para manejar los chanchullos de su jefe suizo (sobornos, compra de votos) no hace falta quizás más que un hello! o un thanks you. El de la corrupción es un idioma universal.

Hay que reconocerle a Grondona su cintura política y como logra caer siempre parado. Asumió con los militares y luego pasaron gobiernos radicales, peronistas, hasta una alianza, pero siempre fue intocable. Raro, sabiendo como el fútbol puede cambiarle el humor a los argentinos. Ahora, hizo otra movida inteligente y traicionó a sus ex socios de TyC (Clarín) para transar con el Gobierno.

Cuando Argentina ganó sus mundiales de fútbol en mayores y en juveniles siempre se encargó de que otros (sus bufones, como en toda corte) hicieran resaltar sus méritos. En los fracasos caían las cabezas de los entrenadores y los jugadores, pero nunca lo salpicaban a él. Maneja todo a su antojo y ahora, octogenario, pretende sus últimos cuatro años en el cargo. A no ser que sea Highlander.

Sin embargo, esta vez parece que habrá oposición. Raffaini sería uno. El otro es Daniel Vila, empresario y presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza. La movida presentada ante la Justicia del club Colón de San Lorenzo (primera vez que lo escucho), que frenaría las elecciones de octubre tiene un tufillo a Vila que impresiona. Parece querer ganar tiempo para conseguir los siete avales de clubes que le permitan presentarse como rival. Vila no garantiza nada diferente de Grondona, pero Raffaini es una luz de esperanza. Si logra el milagro de desbancar a Grondona, después su tarea sería fácil. Con sólo democratizar la AFA ya sería suficiente….

Nació el 20/01/70 en el barrio de Boedo. Se recibió de periodista deportivo en 1998 en el Círculo de La Prensa. Entre 1996 y 1998 ya colaboraba con notas en revistas barriales de Boedo. Desde 1998 es el coordinador de prensa de la Fundación Joven 2000, ONG que tiene su sede en el barrio de Palermo. Desde mayo de 1998 a enero del 2000 fue cronista de Deportes en el diario La Razón. Desde marzo del 2000 hasta noviembre del 2004 fue redactor de Deportes en Terra Networks Argentina, el portal de internet. Entre diciembre del 2004 y septiembre del 2007 fue Editor Jefe de Deportes de Terra USA. Y desde octubre del 2007 hasta febrero del 2010 fue Editor Jefe de Deportes de Terra Argentina.
En la actualidad, es colaborador de las revistas Un Caño y Un Camino. Además, es socio en una productora cooperativa que realiza contenidos para TV y radio. Es integrante de la agrupación Colectivo de Trabajadores de Prensa.
Tiene publicados tres cuentos deportivos: “Hinchada hay una sola”, dentro del libro Al ritmo de los punteros de la editorial Al Arco, 2004. “Papá, ¿por qué no viene Cruyff” (Orlando, el holandés), editorial Eloísa Cartonera, 2005 y “Tanta ternura por Borghi y la revolución”, también por Eloísa Cartonera, 2010.

  • ledesma dario

    valor tiene hay que ver si esos que se quejan levantan la mano a la hora de votar